jueves, 14 de febrero de 2008

FUEGO EN EL REICHSTAG


A principios de los años 30, la situcion en Alemania se habia vuelta explosiva. Un tercio de los trabajadores estaban en el paro, y la democracia al borde del colapso. Los Comunistas vieron en esto su mejor oportunidad para hacerse con el poder desde su fracasado intento de 1918. La revolucion estaba claramente a punto, pero pese al apoyo de varios millones de votantes y de la Union Sovietica, los Marxistas seguian sin ser capaces de hacerse con el poder.
El pueblo aleman estaba girando hacia una nueva clase de Socialismo, el Nacionalsocialismo, e incluso alguno Comunistas, como el propio Joseph Goebbels, vieron en Adolf Hitler su salvacion y la de Alemania.
La respuesta Comunista a esta nueva situcion fue de extrema violencia. Una victima notable, sobre todo por el lugar que posteriormente ocuparia en la iconografia Nacionalsocialista, seria Horst Wessel, joven miembro de los "Camisas Pardas" y compositor del himno oficial del partido, el "Die Fahne hoch", asesinado en 1930. Dos años despues, mientras se acercaban las elecciones generales, los Comunistas abandonaron toda pretension de dialogo o debate y el terror se volvio algo cotidiano.
En las seis semanas anteriores a las elecciones, solo en Prusia hubo 450 disturbios de orden politico. En Julio de ese mismo año, fueron asesinados 38 Nazis y 30 Comunistas. Pero la campaña de terror inciada por los Comunistas fracaso. Despues del recuento de votos, los Nacionalsocialistas doblaron el numero de sus escaños en el Reichstag y se convirtieron en el partido mas poderoso, y en Enero de 1933, el Presidente Hindenburg, asumiendo lo inevitable, solicito a Hitler que asumiera el puesto de Canciller. Las elecciones generales de ese mismo año trajeron como resultado la clara victoria de los Nacionalsocialistas y sus aliados politicos.
La furia de los Comunistas no tenia limite. En la campaña de violencia que siguio a estas elecciones democraticas, la "Union de Luchadores Rojos" hablo abiertamente de la necesidad de desarmar a las SA y a las SS (en aquellos momentos fuerzas paramilitares del partido Nazi), y unos pocos dias despues una publicacion oficial del partido Comunista, "Marinero Rojo", mostraba el siguiente mensaje: "Trabajadores a las barricadas, hacia la Victoria; balas frescas en vuestras armas, preparad vuestras granadas". Todo parecia indicar que otra sangrienta revolucion era inminente. La señal para su inicio era esperada con anxia por los Comunistas, y parecio que llegaba el 27 de Febrero cuando el edificio del Reichstag en Berlin empezo a arder.
Un Comunista holandes, Marinus van der Lubbe, fue encontrado semidesnudo cerca de la escena y consecuentemente arrestado junto a otros cuatro sospechosos, incluyendo a Ernst Torgle, el lider del grupo Comunista en el Reichstag, y fueron llevados ante el juez. El informe oficial de la investigacion provisional que se llevo a cabo inmediatamente, mostraba que el grupo Comunista habia "realizado un numero considerable de reuniones en el Reichstag ultimamente, sin que se conozcan los motivos". En el Liebknechthaus (Cuartel general Comunista, llamado asi en honor de uno de los lideres de la fracasada revolucion de 1918), las autoridades encontraron varias listas con los nombres de una gran cantidad de personas que deberian ser arrestadas y asesinadas.
Marinus van der Lubbe admitio que fue el quien inicio el fuego y que este debia ser la señal que marcara el inicio de la revolucion. Pero, afirmaba, contrariamente a la opinion de los expertos que testificaron en el juicio, que solo el habia estado involucrado directamente en el incendio. Y aunque Van der Lubbe permanecio pegado a su version, los Comunistas empezaron a esparcir la mentira de que habian sido los propios Nazis los que habian quemado el Reichstag y que el propio Van der Lubbe era solo un "pobre tonto", que ademas se dedicaba a la prostitucion homosexual y que habia sido puesto en la escena del crimen por los Nazis.
Solo dos dias despues del incendio el "Daily Worker", organo oficial del partido Comunista ingles, mostraba el siguiente titular: "Los Nazis queman el parlamento aleman", explicando ademas como los "Fascistas"(sic) habian acusado a los Comunistas sin tener "ni una sola evidencia".
Y asi fue como nacio uno de los grandes mitos de la historia moderna, que los Nazis habian prendido fuego a un parlamento, que ya controlaban, para conseguir una excusa que les permitiera frenar las actividades de los Comunistas.
Tambien hay que decir que parte de la verosimilitud que se ha otorgado a este mito se debe a las acciones del Presidente Hindenburg, que seria muchas cosas, pero no era un Nazi, el dia del incendio. Temiendo el inicio de otra revolucion Comunista, Hindenburg declaro la ley marcial y suprimio toda la propaganda marxista en Prusia. Aun se añadio mas sustancia para el mito cuando la constitucion de Weimar fue modificada a traves de una ley organica, la cual siempre ha sido falsamente presentada como la que concedio a Adolf Hitler poderes dictatoriales. Dicha modificacion no tenia nada que ver con el incendio, solo era una parte muy necesaria del programa de gobierno Nacionalsocialista para hacer frente a la crisis social y economica que vivia Alemania. No obstante, cada una de esas acciones dio pie a los politicos y medios de comunicacion anti-Nazis para crear una montaña de mentiras y tergiversaciones que han llegado a ser aceptados como autentica historia.
El juicio contra Van der Lubbe y los otros sospechosos deberia haber disipado cualquier sombra de duda sobre la implicacion de los Nazis. Fue un juicio escrupulosamente limpio que acabo con la absolucion de todos los acusados a excepcion del propio Van der Lubbe. Sin embargo, a los propagandistas anti-Nazis esto no los desanimo. Centraron su atencion en al "Libro Marron", repleto de suspuestas evidencias recopiladas por Comunistas exiliados, y una farsa de "contra-juicio" fue montado en Londres, que por supuesto encontro a los Nazis "culpables".
De acuerdo con ese "Libro Marron", un grupo de Nazis habrian entrado en el Reichstag a traves de un tunel que conectaba con la casa de Hermann Göering, en aquel momento Presidente del Reichstag. Supuestamente habrian accedido al edificio a las 8:40 pm., habrian incendiado el edificio y lo habrian abandonado a las 9:00 pm., despues de haber dejado al "tonto" de Van der Lubbe dentro. La policia llego al lugar a las 9:22 pm..
Las evidencias fueron presentadas en el "contra-juicio" por varios testigos, que decian ser Nazis arrepentidos que buscaban el perdon, liderados por un supuesto "Camisa Parda" (miembro de las SA) de nombre Heines. Mas tarde se comprobaria que el tal Heines se encontraba participando en un acto politico en el momento del incendio.Otra "confesion" fue supuestamente realizada por el jefe de las SA en Berlin, Karl Ernst. Aparte de que esta "confesion" no se hizo publica hasta despues de la muerte del propio Ernst en la "Noche de los Cuchillo Largos", su redactor cometio un desliz en un punto vital. Al igual que en las otras "confesiones", los supuestos incendiarios Nazis estuvieron en el Reichstag desde las 8:40 pm. hasta las 9:30 pm. . Pero a las 8:45 pm., un cartero entro a recoger el correo y abandono el edificio a las 8:55 pm. sin haber visto la mas minima señal de humo, fuego u olor a gasolina.
Toda la verdad aun no se conoce, pero si los suficientes datos basicos como para desacreditar las acusaciones que se han vertido sobre los Nazis y su responsabilidad en el incendio. A si tenemos el caso del profesor J.P. Taylor, quien en su momento reconocio que siempre habia aceptado el mito de forma incuestionable, "sin tener en cuenta las pruebas". Sin embargo, el profesor Taylor llegaria a incluir en el numero de Agosto de 1960 de la revista especializada "History Today", un articulo, previamente publicado en la revista "Der Spiegel", titulado "Who burnt the Reichstag?" (¿Quien quemo el Reichstag?), en el cual presentaba, entre otros, el testimonio de Fritz Tobias, un funcionario civil de tendencias anti-Nazis, que aseguraba que los Nazis no habian "fabricado" ninguna prueba contra los Comunistas, lo que no deja de ser un tanto extraño ya que oficialmente el incendio fue provocado precisamente para acusar de el a los Comunistas.
Considerando solo unos pocos hechos, resulta increible que el mito del incendio del Reichstag por los Nazis aun sea aceptado sin discusion. Pero asi es, y reputados historiadores, como Allan Bullock, en su "Hitler: estudio de una tirania", o Anthony Sutton en su "Wall Street y al ascenso de Hitler", a si nos lo presentan. Y uno no puede dejar de preguntarse cuantas versiones, igual de cuestionables, sobre otras cuestiones historicas habran sido aceptadas por nuestros historiadores "sin tener en cuenta las pruebas".

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