miércoles, 27 de febrero de 2008

EL OSCURO SECRETO DEL GENERAL EISENHOWER


Primero, trata de imaginarte lo siguiente. Eres un soldado aleman que ha conseguido sobrevivir a la guerra. No entiendes demasiado de politica y tus padres tambien se muestran bastante indeferentes ante el tema, solo sabes que un dia tuviste que dejar tus estudios por que fuiste llamado a filas y enviado a la guerra. Has visto como tu pais ha sido demolido por los Aliados, las ciudades son solo montones de ruinas, y la mitad de tu familia esta muerta o desaparecida. Ahora, a principios de la primavera de 1945, tu unidad se encuentra completamente rodeada y practicamente sin suministros de ninguna clase, ha llegado el momento de rendirse. No es una opcion, es un hecho.
El invierno ha sido largo y duro, el mas duro de los ultimos veinte años. Las raciones de la Werhmacht no son todo lo buenas y abundantes que habian sido, pero te han mantenido vivo y combatiendo. La primavera llega tarde este año y lo hace acompañada por una lluvia fria, que empapa las ruinas de Europa. Tus botas ya estan viejas y tu uniforme desgastado. El stress de la rendicion y la confusion que observas a tu alrededor, hacen que tu estomago este encogido en un puño. Pero todo se acaba, debes rendirte o te dispararan. Esto es la guerra y el mundo real.
Has sido hecho prisionero de guerra por el ejercito de los EE.UU.. Los estadounidenses ya han levantado unos 200 campos de internamiento a traves de Alemania. Te diriges a uno de ellos, rodeado de alambre de espino hasta donde alcanza la vista. Cada dia miles y miles de tus compañeros son encerrados en aquella especie de corral. No ves una sola letrina, y despues de tres horas caminando entre el fango causado por la lluvia, la comodidad de una letrina puede ser la mas hermosa de las esperanzas. Atraviesas una puerta guardada por soldados fuertemente armados y ya eres libre para moverte por el campo e iniciar la inutil busqueda de una letrina. Finalmente preguntas a alguno de los que parece llevar algo mas de tiempo alli, solo para ser informado que en ese campo los prisioneros no disponen de ese tipo de "lujos". Despues de un rato, encuentras un lugar y te pones de cuclillas.
Primero estabas temeroso, despues cansado, despues hambriento, y ahora, tambien sucio. Pero no eres el unico, cientos de prisioneros estan a tu alrededor, te empujan, y os hundis juntos en el barro, y muchos aun siguen buscando las letrinas. Al final del dia, no hay espacio ni para ponerse de cuclillas y mucho menos para descansar. Ninguno de los prisioneros, que estan aprendiendo rapidamente, ha recibido alimento hoy, de hecho muchos sobrevivientes aseguran que los estadounidenses llegaron a estar dias, e incluso semanas, sin proporcionar alimento a los presos. En esas condiciones, ves como tus compañeros empiezan a morir a causa de las enfermedades y, por increible que te pueda parecer, de hambre.
¡Pero esto no puede estar pasando!. Existe la Convencion de Ginebra y es muy clara en lo que se refiere al trato a los prisioneros, y si no que se lo pregunten a los prisioneros estadounidenses en manos alemanas. Todo esto solo puede ser un error... Aun eres capaz de mantener la esperanza, en medio de la oscuridad de la noche, sin refugio que te proteja del frio y la lluvia. Por la mañana tu ropa esta empapada y a tu alrededor, hombres valerosos yacen en el suelo, sollozando. Camarada tras camarada, los ves morir debido a la falta de alimentos, de agua, de un refugio con el que protegerse de las inclemencias del tiempo. Despues de semanas en esta situacion, tus propias esperanzas de salir de alli con vida se estan desvaneciendo, y empiezas a ver con envidia a los que, despues de haber rendido su honor y dignidad, rinden tambien su propia vida. Y el tiempo continua pasando en aquel infierno. Finalmente, lo ultimo que recuerdas es que te caiste, que eras incapaz de levantarte y que alli te quedaste, con tu rostro hundido en una asquerosa mezcla de barro y excrementos.
Tu cadaver sera sacado del campo algun tiempo despues, cuando ya este completamente frio, trasladado a una tienda especial donde se le sacara toda la ropa. Seras rapidamente olvidado por tus captores, y nunca sera identificado, tu chapa de identificacion se perdera, y tu cadaver reposara en una fosa comun, al lado de tantos de tus camaradas, cubiertos de productos quimicos para acelerar la descomposicion. No seras una excepcion, solo seras uno de los aproximadamente 1.700.000 soldados alemanes capturados por el ejercito de los EE.UU. que murieron a causa de un deliberada politica de exterminio por hambre, exposicion a los elementos y enfermedades, que se llevo a cabo siguiendo las ordenes directas del general Dwight David Eisenhower.

Un mes antes del fin de la guerra, el general Eisenhower emitio una orden especial, concerniente al tratamiento que debian recibir los prisioneros alemanes y que el propio general resume perfectamente en sus ordenes: "A los prisioneros no se les propocionara refugio, ni ninguna otra clase de comodidad".

El biografo de Eisenhower, aunque muy bien podria recibir el titulo de hagiografo, Stephen Ambrose, el mismo de "Hermanos de sangre", que tuvo acceso a sus papeles privados, asegura que, entre otras cosas, uno de los planes del general era ejecutar a todo el estado mayor aleman, literalmente miles de hombres, despues de la guerra. Eisenhower, segun comenta el mismo en su correspondencia, no odiaba solamente al regimen Nacionalsocialista, ni a los pocos, comparativamente, que lo crearon y dirigian, si no que ODIABA A TODO EL PUEBLO ALEMAN, COMO RAZA. Y fue una cuestion personal el intentar matar al mayor numero posible de ellos, sin distinguir siquiera entre civiles y militares.
Los planes de Eisenhower eran, por supuesto, totalmente ilegales, ademas de indignos y miserables, bajo las leyes internacionales, por lo que ordeno, el 10 de Marzo de 1945, en un comunicado firmado por el mismo, que todos los prisioneros alemanes de guerra que fuera posible, debian ser designados como "Fuerzas enemigas desarmadas"(a partir de ahora Fed). Ordeno que esta categoria de prisioneros no debia considerarse amparada por la Convencion de Ginebra y que no se les deberia proporcionar ni agua, ni alimentos, ni ninguna clase de asistencia medica. Tampoco se le permitio a la Cruz Roja acceder a los campos donde las tropas clasificadas como Fed permanecian retenidas, ya que bajo esta categoria, la Cruz Roja no tenia derecho ni juridisccion sobre estos prisioneros. Meses despues del fin de la guerra, los campos de Eisenhower para las Fed aun estaban en funcionamiento, obligando a los hombres a permanecer alli, bajo unas terribles condiciones, pero negando que fueran prisioneros de guerra.
Tan pronto como la guerra acabo, el general George Patton, tambien del ejercito de los EE.UU., simplemente dejo a los prisioneros libres, para que intentaran regresar a sus hogares tan pronto como les fuera posible. Cuando Eisenhower se entero, dicto ordenes especificas para el general Patton, ordenandole que pasara a todos los prisioneros que todavia mantuviera bajo custodia a la categoria de Fed, de manera inmediata. No es raro, conociendo un poco el caracter del general Patton, que este ignorara totalmente las ordenes de su superior y continuara "a lo suyo". Su ejercito fue el unico que puso en libertad a un numero significativo de soldados al finalizar la guerra. Otros como el general Omar Bradley o el general J.C.H. Lee, habian ordenado que los prisioneros fueran liberados pasada una semana desde el fin de la guerra. Sin embargo, ordenes del mando Aliado, firmadas por el propio Eisenhower el 15 de Mayo de 1945, dieron al traste con estas iniciativas.

El libro "Other losses"(Otras perdidas), de James Bacque, llego en 1989 a manos del periodista canadiense, Peter Worthington, del "Ottawa Sun". Sorprendido por el contenido del libro, inicio su propia investigacion, que le llevaria a publicar un articulo el 12 de Septiembre de 1989, en el cual se incluian las siguientes afirmaciones: "...es duro llegar a la conclusion de que Dwight D. Eisenhower fue un criminal de guerra de inmensas proporciones. Su politica hacia los prisioneros de guerra, causo mas bajas al ejercito aleman durante la paz, que las que se le habian causado durante toda le guerra en el Frente Occidental. Durante años se le ha echado la culpa a los rusos de la muerte de estos casi dos millones de prisioneros. Pero ahora sabemos que nadie habia escarbado lo suficiente".
Se sabe que el ejercito de los EE.UU. disponia de suficientes suministros, tanto de alimentos como de medicinas, para atender a los prisioneros alemanes, pero estos les fueron negados de forma deliberada. Muchos hombres murieron a causa de la gangrena y otras enfermedades infecciosas. En algunas ocasiones la poblacion local trato de entregar parte de su, por otra parte escaso, alimento a los soldados, pero siempre se les impidio.
Este año se celebre el 107º aniversario del nacimiento en Denison, Texas, del hijo de Jacob David Eisenhower y su esposa Ida. En los EE.UU. son muchos los que estan deseosos de poder celebrar el cumpleaños de este "Patriota Americano". El senador Robert Dole, a propuesto que el aeropuerto de Washington, ahora llamado "Dulles", pase a llamarse "Eisenhower". El United States Mint, el equivalente a nuestra Casa de la Moneda, esta desarrollando una moneda conmemorativa de un dolar de plata para celebrar el centenario, y que se vendera a veinticinco dolares. Solo se fabricaran 4.000.000 de unidades y en las revistas para veteranos se promocionan bajo el eslogan: "Recuerda el hombre....Recuerda aquellos tiempos". Simplemente nauseabundo.
Pero algunos veteranos no van a comprar el dolar de Eisenhower. Dos de ellos son el coronel James Mason y el coronel Charles Beasly, pertenecientes al cuerpo medico del ejercito de los EE.UU. y que en 1950 publicaron uno de las primeras denuncias contra los "campos de la muerte" de Eisenhower. Entre otras cosas dijeron lo siguiente: "Apretujados para intentar entrar en calor, detras del alambre de espino, eran una vision sobrecogedora. Casi 100.000, demacrados, apaticos, sucios, con la mirada perdida, vistiendo sucios uniformes grises, hundidos hasta los tobillos en el barro... el mayor problema era el agua, y eso que el Rin fluia libre y a rebosar a unos pocos cientos de metros".
Otro veterano que tampoco comprara ninguna de los "dolares de Eisenhower" sera Martin Brech de Mahopac, Nueva York, un semiretirado profesor de filosofia en el Mercy College de Dobbs Ferry. En 1945, Brech era un soldado de dieciocho años destinado en la Compañia "C" del 14º Batallon de Infanteria, asignado como guardia en el campo de prisioneros de Andernach, a orillas del Rin. Hizo estas declaraciones para el programa de radio Spotlight, el 12 de Febrero de 1990: "Mis protestas por el trato que se le estaba dando a los prisioneros fueron recibidas con indiferencia o con hostilidad. Entonces cuando trate de entregar algunas de nuestras raciones a los prisioneros a traves de la alambrada, fui severamente advertido de que nuestra politica oficial era no alimentarlos adecuadamente. Se me amenazo con la carcel y un capitan me advirtio que me dispararia si volvia a verme pasandole comida a los alemanes... Algunos de los prisioneros eran solo muchachos de unos trece o catorce años... otros eran ancianos que habian sido reclutados en el ultimo momento... Me resultaba facil comprender por que el peso medio de los presos en Andernach era de cincuenta kilos... fui amenazado en varias ocasiones...Sin embargo, esto me ha liberado, ahora puedo ser escuchado y contar las terribles atrocidades de las que fui testigo como guardia en uno de los "campos de la muerte de Ike"...a orillas del Rin".

1 comentario:

Elder Lee Montenegro dijo...

es una tragedia pensar que solo llos nazis tenian campos de concentracion, tambien lo tenian los aliados y que si que era informacion ultra secreta, muy buen libro, denuncien la barbarie del planeta.